¿Por qué mi perro ladra en exceso?

Aceptémoslo, amamos a nuestros perros, sin embargo, sus ladridos pueden llegar a ser un dolor de cabeza.  Claro, los ladridos de cachorros resultan hasta tiernos, pero cuando crecen, ese sonido que nos parecía hasta adorable cuando nuestro amigo era un pequeñín, puede llegar a ser muy molesto.

Antes de empezar a desarrollar este interesante tema, es súper importante que tomes nota que el ladrido de perros es algo natural y que no trataremos de suprimir por completo, pues podríamos ocasionar graves problemas de comportamiento.

Ahora sí, entremos en materia. Los ladridos en exceso pueden ser un síntoma de una educación inadecuada, que ha llevado al perro a un mal entendimiento de roles. En palabras más sencillas, tu perro no te ve como un líder por lo que asume que él es el que tiene que asumir ese papel y protegerte.

Los perros que, por alguna razón, no socializaron correctamente cuando eran cachorros, tienden a generar miedos ante determinados estímulos del ambiente que los rodea, sobre todo ruidos o personas, y su forma de responder es ladrando.

 La gran mayoría de los casos, un perro ladra bajo una actitud de “guardián”, porque algo ha activado su sentido de alerta. Para evitar que ladre en exceso por este sentido protector, es importante que, por medio de la asertividad, le dejes claro que no necesita hacerlo, ya que tú eres el líder, no él.

 Para tratar de controlar estos ladridos “guardianes”, lo primero que debemos evitar es gritarle a nuestra mascota cuando esté ladrando. Cuando gritas durante su ladrido, solo lo avivarás más, debido a que el perro puede asociar tus gritos a que necesita ayudarte, ladrando aún más.

 Entonces, es importante que cuando ladre, esperes a que se tranquilice para entonces llamar su atención, pues si lo premias o acaricias mientras ladra, reforzarás su comportamiento ansioso.

 Ahora bien, ¿qué pasa cuando identificamos que el ladrido de un perro no es para alertar sobre algo? Aquí es donde entramos en terrenos de salud de nuestro animal.

 Un perro puede ladrar cuando se siente estresado. Si nuestra mascota siente que alguna de sus necesidades no está siendo cubierta, puede recurrir a los ladridos para demostrarlo. Si se siente inconforme con su alimentación, la falta de actividad física como paseos o juegos, es posible que tu perro ladre para hacerte saber que está frustrado ¡Pon atención a tu amigo!

 Además de esta causa, los perros suelen ladrar cuando se sienten solos. Hoy en día es común, que los humanos tengamos muchas actividades fuera de casa, sin que nuestra mascota pueda acompañarnos, muchos perros pasan varias horas solos. Ellos son animales sociales, necesitan convivir tanto con humanos como con otros perros, su malestar puede ser expresado en forma de ladridos.

 Ten en cuenta que todos los perros son distintos, tal como ocurre con las personas. Hay algunos que son más expresivos, o que simplemente se excitan más que otros que son más tranquilos. En el caso de los que son expresivos, el ladrido juega un papel enorme en su personalidad. Estos perros suelen ladrar de felicidad cuando llegamos a casa o cuando están cerca de otro perro. Sí, en caso de que juntemos a animales expresivos, es probable que terminemos con varios perros ladrando.

 Por último, están los que ladran por miedo. En este caso, es posible que nuestra mascota haya sufrido algún episodio traumático, lo que provoca a su vez que, dentro de sí, genere temores hacia determinadas situaciones o actitudes. Ejemplos hay muchos en que vemos a perros ladrando fuerte a su veterinario, o que lo hacen cuando comienza a llover, entre miles de situaciones más. Acude a sus ladridos para manifestar su sensación de peligro.

Las causas de los ladridos excesivos son muchas y algunas son más complejas que otras, tenemos que poner atención a las posibles causas, ya que en ciertos casos puede ser que los ladridos constantes, sean síntomas de angustia y debemos ayudar a nuestra mascota.

Una vez identificado la causa del problema, corregir los ladridos desmesurados es un reto de paciencia y constancia, no esperes resultados inmediatos.

Estos son algunos consejos para tratar de aminorar sus ladridos:

  •   Intenta hacer sentir seguro y relajado a tu perro, tanto dentro como fuera de casa. Una vez que está calmado, recurre a algunos snacks o premios para reforzar la idea de seguridad que queremos transmitir.
  •   No lo castigues o regañes mientras está ladrando. Tratemos que responda hacia refuerzos positivos, si gritas es muy posible que solo aumentes su estrés y frustración. Por otro lado, no lo acaricies para calmarlo mientras ladra, porque entonces nos vamos al otro extremo, el que piense que lo que está haciendo es lo correcto.
  •   Trata de aumentar sus horas semanales de paseo y juego, un perro al que le prestamos la atención debida tiende a ser un animal más apacible.
  •   Si identificaste que ladra por temor, trata de distraerlo con algo que le guste mucho, un juguete o su bocadillo preferido, hasta que se tranquilice.
  •   Si notas que no está siendo receptivo a interactuar con otros perros o personas, no lo fuerces. La socialización se tiene que fomentar poco a poco, conforme vaya aceptando el juego y convivencia con otros perros. Si lo quieres forzar no sólo puedes estar fomentando más sus ladridos, puede que llegue a comportarse de manera incluso más agresiva.

Una lección importante que nos toca aprender a nosotros, es que los ladridos son parte del instinto animal. Los perros ladran, solo debemos actuar si notamos que nuestro amigo lo está haciendo en exceso.

 Por último, como siempre recomendamos, además de estos consejos prácticos, lo más importante es consultar a un veterinario, ya que como dijimos en este blog, cada caso y cada perro son distintos.

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